Las Garantías

Las garantías nos permiten responder a la calidad o buen funcionamiento de un producto/servicio o cumplimiento de lo estipulado, cumpliendo con la observancia de una obligación o promesa que asegura y protege contra algún riesgo o necesidad del consumidor.

El consumidor tiene derecho a una garantía legal mínima de 2 años en los productos nuevos y de 1 año en productos de segunda mano, periodos mayores de garantías pueden ser pautados.

La garantía siempre constituye un plus que voluntariamente ofrece le vendedor o fabricante, formalizada por escrito u otro soporte duradero. Debemos saber que cubre ya que toda garantía no  tiene porque cubrir todo lo que cubre la garantía legal.

Así cuando el producto/servicio no funciona correctamente o no cumple con su finalidad, nos da derecho a exigir su sustitución o reparación. la reparación o sustitución corresponde al consumidor su elección y no al vendedor, y este deberá atenerse a la elección ejercida por el consumidor. En los productos de segunda mano, o en productos fungibles (que se gasta con el uso o reemplazables por otros de la misma especie, cantidad o calidad, ejemplo; trigo, dinero, etc.). No se podrá optar a la sustitución.

La reparación o sustitución debe tener carácter gratuito, incluidos gastos, materiales, mano de obra, envío o desplazamiento, para que el producto sea conforme a lo estipulado en el contrato. Entregando al consumidor su debida justificación documental o resguardo. El periodo de reparación da lugar a la suspensión de la garantía hasta que el producto sea entregado nuevamente.

En los casos de periodos de reparación poco razonables o desproporcionados el consumidor tiene derecho a la rebaja en el precio o a la resolución del contrato, devolución del dinero  previa entrega del producto y recuperando el dinero pagado por el.

No obstante, cuando la falta de conformidad sea de escasa importancia, es decir que el bien defectuoso es de escaso valor en comparación al valor de todo el producto, no cabe la resolución del contrato, por ejemplo, la tapa de una licuadora, el retrovisor del coche, etc.

A pesar de todo el consumidor tiene derecho a ser indemnizado por los daños y perjuicios sufridos por la falta de conformidad del producto.

En los casos de productos de segunda mano, realizados entre particulares, no se aplicaran estas normas, sino aquellas estipuladas en el código civil.